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miércoles, 16 de mayo de 2012

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Dentro de 20 años estarás más decepcionado 
por las cosas que no hiciste que por las que sí hiciste.



{Mark Twain}

miércoles, 4 de abril de 2012

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Pero tú tienes un boleto de lotería ganador
y te faltan pelotas para ir a cobrarlo.




{Gus Van Sant - Good Will Hunting}

lunes, 20 de febrero de 2012

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- [...] Gogo...
- ¿Qué?
- ¿Y si nos arrepintiésemos?
- ¿De qué?
- Pues... (Piensa.) No sería necesario entrar en detalles.
- ¿De haber nacido?




{Samuel Beckett - Esperando a Godot}

martes, 31 de enero de 2012

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You whisper prayers into the dark
up to a god in whom you've never believed.




{Tunng - Bullets}

martes, 6 de diciembre de 2011

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¿Se podrá tener nostalgia de algo que aún no te ha pasado? Porque a mí a veces me pasa. 
Me pasa que me imagino cómo van a ser las cosas... Con los chicos por ejemplo, o con la vida en general. 
Y luego me da pena cuando me acuerdo de lo bonitas que iban a ser, porque iban a ser preciosas... 
En serio... preciosas. 
Y luego cuando lo pienso me da nostalgia, porque iban a ser tan bonitas... 
Cuando me doy cuenta de que aún no han pasado y que a lo mejor no pasan nunca... me pongo súper triste. Súper triste, tía...




{Fernando León de Aranoa - Princesas}

jueves, 17 de noviembre de 2011

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ESTRAGÓN. -(Volviendo a todo el horror de su situación.) Dormía. (Con reproche.) ¿Por qué no me dejas dormir nunca?
VLADIMIR.-Me sentía solo.
ESTRAGÓN.-He tenido un sueño.
VLADIMIR.-No me lo cuentes.
ESTRAGÓN.-He soñado que...
VLADIMIR.-¡No me lo cuentes!
ESTRAGÓN.-(Con un gesto hacia cuanto les rodea.) ¿Esto te basta? (Silencio.) Didi, no eres bueno. ¿A quién sino a ti quieres que cuente mis pesares íntimos?
VLADIMIR.-Que sigan siendo íntimos. Ya sabes que no puedo soportarlo.




{Samuel Beckett - Esperando a Godot}

miércoles, 31 de agosto de 2011

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- ¿Por qué llevas ese estúpido disfraz de conejo?
- ¿Por qué llevas ese estúpido disfraz de humano?




{Richard Kelly - Donnie Darko}

miércoles, 16 de febrero de 2011

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-Ya debería estar aquí.
- No aseguró que vendría.
- ¿Y si no viene?
- Volveremos mañana.
- Y pasado mañana.
- Quizá.
- Y así sucesivamente.
- Es decir...
- Hasta que venga.
- Eres implacable.
- Ya vinimos ayer.
- ¡Ah, no! En eso te equivocas.
- ¿Qué hicimos ayer?
- ¿Que qué hicimos ayer?
- Sí.
- Me parece... (Se pica.) Para sembrar dudas, eres único
- Creo que estuvimos aquí.



{Samuel Beckett - Esperando a Godot}

lunes, 7 de febrero de 2011

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Mas Sísifo enseña la fidelidad superior que niega los dioses y levanta las rocas. También él cree que todo está bien. Ese universo, en adelante sin dueño, no le parece ni estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada destello mineral de esa montaña plena de noche, por sí solo forma un mundo. 
La misma lucha hacia las cumbres basta para henchir un corazón de hombre. 
Hay que imaginar a Sísifo feliz.





{Albert Camus - El mito de Sísifo}

viernes, 5 de noviembre de 2010

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No me podía dormir. Encontraba idiota sentir otra vez aquella ansiosa expectación que un año antes, en el pueblo, me hacía saltar de la cama cada media hora, temiendo perder el tren de las Seis, y no podía evitarla. No tenía ahora las mismas ilusiones, pero aquella partida me emocionaba como una liberación. El padre de Ena, que había venido a Barcelona por unos días, a la mañana siguiente me vendría a recoger para que le acompañase en su viaje de vuelta a Madrid. Haríamos el viaje en su automóvil.
Estaba ya vestida cuando el chófer llamó discretamente a la puerta. La casa entera parecía silenciosa y dormida bajo la luz grisácea que entraba por los balcones. No me atreví a asomarme al cuarto de la abuela. No quería despertarla.
Bajé las escaleras, despacio. Sentía una viva emoción. Recordaba la terrible esperanza, el anhelo de vida con que las había subido por primera vez. Me marchaba ahora sin haber conocido nada de lo que confusamente esperaba: la vida en su plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor. De la casa de la calle de Aribau no me llevaba nada. Al menos, así creía yo entonces.
De pie al lado del largo automóvil negro, me esperaba el padre de Ena. Me tendió las manos en una bienvenida cordial. Se volvió  al chófer para recomendarle no sé qué encargos. Luego me dijo:
- Comeremos en Zaragoza, pero antes tendremos un buen desayuno -se sonrió ampliamente-; le gustará el viaje, Andrea. Ya verá usted...
El aire de la mañana estimulaba. El suelo aparecía mojado con el rocío de la noche. Antes de entrar en el auto alcé los ojos hacia la casa donde había vivido un año. Los primeros rayos del sol chocaban contra sus ventanas. Unos momentos después, la calle de Aribau y Barcelona entera quedaban detrás de mí.



{Carmen Laforet - Nada}